Archivo para 4/12/09

04
Dic
09

EQUINÁCEA: una poderosa planta para reforzar el sistema inmunitario, aumentar las defensas y evitar infecciones de todo tipo.

“Las propiedades terapéuticas de la equinácea están hoy documentadas
científicamente y la medicina natural la considera el estimulante del
sistema inmune más importante que nos brinda la Naturaleza al
estimular la producción de macrófagos, linfocitos T y células
asesinas naturales encargadas de combatir las infecciones (ya sean
por hongos, virus, bacterias, parásitos y sustancias químicas tóxicas)”
Discovery Salud

La equinácea está considerada el estimulante inmunitario más importante en la fitoterapia occidental y es seguramente la planta más empleada por su eficacia en aumentar las defensas y luchar contra infecciones de todo tipo.

1. HISTORIA

Es una planta antiquísima usada durante siglos por los nativos de América del Norte para problemas diversos como aliviar el dolor de muelas o garganta, o curar las mordeduras de serpientes.

Los colonos adoptaron rápidamente estos conocimientos a sus remedios fitoterapéuticos y la información al respecto recorrió todos los estados y saltó a Europa en los años 20, siendo Alemania el país que más la estudió y utilizó.

Uno de los mayores divulgadores de la equinácea fue el experto naturista Alfred Vogel quien, en uno de sus múltiples viajes, entabló amistad con Black Eagle, el entonces jefe sioux. De él aprendió los usos y el cultivo de la planta y, aun hoy, es uno de los productos más importantes de su empresa.

2. PROPIEDADES

La equinácea es un recurso herbario excepcional por sus propiedades inmunoestimulantes, antiiinflamatorias, antisepticas, antialérgicas, fúngicas, cicatrizantes, … pero lo que la hace realmente famosa es su efecto PREVENTIVO de resfriados y gripes, su reducción de los síntomas cuando ya los hemos contraído, y su capacidad para evitar recaídas.

La equinácea aumenta nuestras defensas, activando la formación de leucocitos y bloqueando la acción de virus y bacterias.

Está indicada para todo tipo de problemas respiratorios (gripe, bronquitis, faringitis, sinusitis, amigdalitis, …) y a nivel tópico, como también es depurativa y purifica la sangre impidiendo la expansión de la infección y favoreciendo la regeneración de los tejidos y la cicatrización, se aconseja en afecciones de piel como eccemas, dermatitis atópica, …

La eficacia de la equinácea está demostrada en numerosos estudios científicos entre los que destacamos dos:

  • Una investigación llevada a cabo por el Instituto de Biología Farmacéutica de la Universidad de Munich (Alemania) comprobó que la equinácea potencia la actividad de los linfocitos T entre un 20 y un 30% más que los fármacos diseñados específicamente para ello
  • Un estudio publicado en la revista “The Lancet Infectious Diseases” constata que la equinácea puede disminuir un 58% el índice de probabilidades de resfriarse y acorta en un día y medio la duración de los síntomas

3. FORMA DE USO

La equinácea es una planta muy segura, pero está contraindicada en embarazo, lactancia*, niños menores de 2 años y en pacientes con alergias y hepatopatías. Y se debe evitar un consumo demasiado prolongado.

La forma más habitual de tomarla es en GOTAS y también está disponible en jarabe, comprimidos y como uso tópico en tintura o cremas. La cantidad a tomar y la duración depende de cada producto y marca.

En un mundo con psicosis por la gripe normal y la gripe A, esta planta se presenta como un gran aliado para el invierno para prevenir enfermedades sin los riesgos asociados a las vacunas y otros medicamentos.

La equinácea es un regalo de la Naturaleza y de la sabiduría de los indios al mundo y merece que la tengamos en cuenta.

Más información: Discovery Salud
Más información: En buenas manos
Más información: CuerpoMente nº 163, versión impresa
En El Blog Alternativo: Remedios naturales
En El Blog Alternativo: Gripe

*Según la web del Hospital de Denia especializada en medicamentos y lactancia, la equinácea es una planta bastante segura y el riesgo de pasar a la leche es leve.

Fuente.

04
Dic
09

Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional España.

“La gran revolución es considerar la pobreza como una violación de los derechos humanos que tiene responsables”.

Veinticinco años de trayectoria personal luchando por los derechos humanos dan para sentir algo de rabia y atreverse a ponerle palabras y franqueza a la experiencia. Esto es lo que ha hecho Esteban Beltrán, quien durante los últimos cinco años ha combinado su responsabilidad al frente de la sección española de Amnistía Internacional con la redacción de su libro Derechos torcidos. Antes de ocupar su actual despacho, este madrileño fue investigador de violaciones de los derechos humanos en Guatemala, Ecuador y Costa Rica.

El último informe de Amnistía Internacional sobre los derechos humanos en el mundo es preocupante. ¿Por dónde empezamos?

Este informe refleja varios mensajes importantes. El primero es que la actual crisis económica es una crisis de derechos humanos. Según el Banco Mundial va a haber 53 millones más de pobres en el mundo y entre 20 y 50 millones de personas que van a perder su empleo. Esto significa que mucha gente no va a tener acceso a una atención sanitaria, a la educación primaria ni a una vivienda digna. Amnistía hace un llamamiento al G-20, China y Estados Unidos para que enfrenten esta crisis desde el punto de vista de los derechos humanos. Además, teniendo en cuenta este panorama y que hay 200 millones de trabajadores inmigrantes en todo el mundo, es probable que aumenten los ataques racistas y xenófobos. El informe también alerta sobre algunos conflictos armados importantes: Afganistán, donde la población ha vivido su peor año en la última década; Gaza, la mayor cárcel del mundo, con un millón y medio de personas, de las que un 80% vive de la ayuda internacional y sin acceso a sus derechos, y con Israel cometiendo crímenes de guerra. Otro tema es la tortura, que sigue siendo práctica habitual en un centenar de países. Las buenas noticias tienen que ver con la pena de muerte, abolida ya en 137 países, y el avance de la justicia internacional. Cada vez hay más ex dictadores o ex presidentes en arresto domiciliario o en prisión por vulneración de los derechos humanos, aunque en España se ha producido un retroceso en este ámbito, ya que PSOE y PP han restringido la justicia universal.

¿Qué lugar ocupa nuestro país en el mapa de los derechos?

España tiene dificultades en materia de derechos humanos y presenta un paisaje muy inseguro en esta materia. Siguen siendo una amenaza los crímenes de ETA, pues amplios sectores de la población viven aún amenazados o intimidados. Por otro lado, vivimos un momento en que la tortura y los malos tratos no se reconocen como problema, pese a serlo y serio, especialmente en el ámbito de la inmigración, pero también en la lucha antiterrorista. Recordemos que existen agujeros negros, como el régimen de incomunicación que permite mantener así a una persona hasta 15 días. Además, seguimos teniendo problemas con el racismo y no estamos preparados para combatirlo, pues somos uno de los pocos países europeos que no documenta los episodios racistas que suceden en su territorio. En 2005, mientras Gran Bretaña informaba a la Agencia Europea de Derechos Fundamentales de 55.000 incidentes racistas, en España se reconocían sólo diez. Otra cuestión es que el país que pidió la extradición de Pinochet es incapaz de apoyar el derecho a la verdad, reparación y justicia para las víctimas de la Guerra Civil. ¡Es un escándalo! No conozco ni un solo país en el que las víctimas de desapariciones extrajudiciales sean, además, las que tienen que exhumar los cadáveres de sus familiares. Y aquí lo hacen ellas sin que haya un fiscal, un juez o un policía. Los avances positivos en España en los últimos años tienen que ver con la Ley Integral de Violencia de Género y con el reconocimiento a las parejas homosexuales.

¿Es igual de frágil la Unión Europea?

Hay elementos comunes, como la política de inmigración, que es inútil e inmoral porque lo único que hace es decir que va a retener a la gente en las fronteras, mientras éstas se van desplazando; primero, Marruecos, luego, Senegal y dentro de poco, Suráfrica. ¡Y los africanos siguen llegando! La política europea de inmigración es violatoria de los derechos humanos y ha convertido el derecho al asilo en una especie de lince ibérico en peligro de extinción. Hay otras políticas europeas positivas, como la lucha contra la pena de muerte, pero en el caso de la inmigración el consenso comunitario es un auténtico desastre para los derechos.

¿Hay un aumento de la represión en todo el mundo?

Las decisiones de los políticos que generan pobreza no sólo significan que no haya atención sanitaria, ni educación, ni vivienda para todos, sino también restricciones a la libertad de expresión. Uno de los grandes avances de la humanidad en los últimos años ha sido la sociedad civil; la gente organizada en sindicatos, ONG y asociaciones en defensa de los derechos humanos. Esto, que ha sido una manera de ponerle freno a los abusos del poder, es lo que ahora se está reprimiendo. En Latinoamérica, por ejemplo, se reprime a las asociaciones de derechos ambientalistas por oponerse a la tala de árboles. Colombia es el país del mundo que más sindicalistas mata por año, y en Rusia se les acusa de terroristas y de estar vinculados con los chechenos. Eso por no hablar de China, donde las restricciones a la libertad de expresión forman parte del paisaje. Toda esta sociedad civil independiente que denuncia y frena el abuso de poder es sometida a acoso en muchas partes del mundo.

Internet y organización ciudadanaEl mundo necesita dignidad. ¿Es una llamada al activismo social?

A lo largo de la historia, los liderazgos sólo se han logrado a empujones de la gente. Afortunadamente, hoy tenemos dos elementos que permiten esto. De un lado está la sociedad de la información, internet, que permite una capacidad de movilización y de presión extraordinarias. Los medios de comunicación han dejado de ser los intermediarios entre la gente y el poder. Recientemente, gracias a la presión en la red, Amnistía logró que seis niños pudieran salir de Gaza para ser atendidos y no murieran. Un segundo elemento es que la gente está mucho más organizada que hace 30 o 40 años, por ello también se quiere golpear más. La suma de la rapidez de la información y la capacidad de organización de la gente puede traer grandes cambios.

¿Como cuáles?

La pobreza no puede seguir secuestrada por la economía. ¿Sólo yo me asombro de que, con las cifras de personas que mueren cada año o que viven en la pobreza, nunca haya comparecido nadie ante un tribunal? Ésta es una cuestión de derechos humanos, no de economía. Esto significa que existen responsables directos. Cuando el Gobierno de Zimbabue utiliza los cereales para matar de hambre a la oposición política, eso es una violación de derechos humanos. Cuando una empresa como Shell, en el delta del Níger, contamina 31.000 km2 y deja sin alimento a millones de personas, esto es una violación de derechos humanos y alguien tiene que pagar por ello. Cuando el Gobierno de Israel destruye 3.500 viviendas de palestinos, eso es una violación de derechos humanos. Yo creo que la gran movilización es considerar que de la misma forma que hace años peleamos para que la tortura fuese prohibida a nivel internacional y lo logramos, hoy hay que sacar a la pobreza del ámbito técnico de la economía y llevarla al terreno de los derechos humanos para que la gente se pueda defender. Ése es el comienzo del cambio.

¿Cómo se logra eso?

Haciendo que estos derechos sean reconocidos en todas las constituciones y leyes. Que la vivienda digna, por ejemplo, sea un derecho fundamental y que los responsables de las políticas que dejan a millones de personas en el hambre sean puestos ante la justicia. ¿Cuándo se produjo un gran cambio a este nivel y la gente se dio cuenta de que no hablábamos de idealismos? Cuando Pinochet fue detenido en Londres por orden de un juez español por crímenes cometidos en Chile. Los Objetivos del Milenio, en nuestra opinión, son muy incompletos porque no se van a cumplir y porque nadie va a pagar por ello, salvo la gente que pasa hambre. La gran revolución es considerar que la pobreza es como la tortura, una violación de los derechos humanos muy seria que tiene responsables. Ligar la pobreza a la economía es totalmente insuficiente. Hoy hay más pobres que hace 11 años a pesar de haber logrado un crecimiento económico.

Internet y organización ciudadanaEl mundo necesita dignidad. ¿Es una llamada al activismo social?

A lo largo de la historia, los liderazgos sólo se han logrado a empujones de la gente. Afortunadamente, hoy tenemos dos elementos que permiten esto. De un lado está la sociedad de la información, internet, que permite una capacidad de movilización y de presión extraordinarias. Los medios de comunicación han dejado de ser los intermediarios entre la gente y el poder. Recientemente, gracias a la presión en la red, Amnistía logró que seis niños pudieran salir de Gaza para ser atendidos y no murieran. Un segundo elemento es que la gente está mucho más organizada que hace 30 o 40 años, por ello también se quiere golpear más. La suma de la rapidez de la información y la capacidad de organización de la gente puede traer grandes cambios.

¿Como cuáles?

La pobreza no puede seguir secuestrada por la economía. ¿Sólo yo me asombro de que, con las cifras de personas que mueren cada año o que viven en la pobreza, nunca haya comparecido nadie ante un tribunal? Ésta es una cuestión de derechos humanos, no de economía. Esto significa que existen responsables directos. Cuando el Gobierno de Zimbabue utiliza los cereales para matar de hambre a la oposición política, eso es una violación de derechos humanos. Cuando una empresa como Shell, en el delta del Níger, contamina 31.000 km2 y deja sin alimento a millones de personas, esto es una violación de derechos humanos y alguien tiene que pagar por ello. Cuando el Gobierno de Israel destruye 3.500 viviendas de palestinos, eso es una violación de derechos humanos. Yo creo que la gran movilización es considerar que de la misma forma que hace años peleamos para que la tortura fuese prohibida a nivel internacional y lo logramos, hoy hay que sacar a la pobreza del ámbito técnico de la economía y llevarla al terreno de los derechos humanos para que la gente se pueda defender. Ése es el comienzo del cambio.

¿Cómo se logra eso?

Haciendo que estos derechos sean reconocidos en todas las constituciones y leyes. Que la vivienda digna, por ejemplo, sea un derecho fundamental y que los responsables de las políticas que dejan a millones de personas en el hambre sean puestos ante la justicia. ¿Cuándo se produjo un gran cambio a este nivel y la gente se dio cuenta de que no hablábamos de idealismos? Cuando Pinochet fue detenido en Londres por orden de un juez español por crímenes cometidos en Chile. Los Objetivos del Milenio, en nuestra opinión, son muy incompletos porque no se van a cumplir y porque nadie va a pagar por ello, salvo la gente que pasa hambre. La gran revolución es considerar que la pobreza es como la tortura, una violación de los derechos humanos muy seria que tiene responsables. Ligar la pobreza a la economía es totalmente insuficiente. Hoy hay más pobres que hace 11 años a pesar de haber logrado un crecimiento económico.

“Simplemente insoportable”¿Serán compatibles la sostenibilidad económica y el respeto a los derechos humanos?

No pedimos un cambio de sistema. Cuando combatimos contra la pena de muerte o la tortura, no combatimos contra un sistema, simplemente decimos que es algo insoportable. Ahora hay que hacer que también lo sea que los niños mueran de hambre, que la gente viva en las ruinas de su casa durante años o que las niñas no puedan acceder a la escuela en toda su vida. Esto es, simplemente, insoportable. Y necesitamos el apoyo de mucha gente para que se nos oiga. La pobreza es una violación de derechos humanos; eso es lo importante. Luego ya veremos qué medidas tomamos, pero, primero, obliguemos a nuestros gobiernos a cambiar eso.

Su libro ‘Derechos torcidos’ está escrito desde la rabia. ¿Por qué?

Es un libro que he escrito a título personal, no como portavoz de Amnistía. En él intento desmontar algunos tópicos sobre la política, la pobreza y los derechos humanos. He escrito mensajes muy básicos, como que la pobreza debe ser abolida por ley o que los políticos no deben hacer siempre lo que les pide la gente porque eso podría ser muy peligroso. Lo vimos, por ejemplo, cuando Brasil decidió que las armas podían estar en manos de la gente, provocando así 6.000 muertos más cada año. O también cuando se analiza el lenguaje de George Bush, cuando llama a los desaparecidos “prisioneros fantasma”. Las palabras matan y yo he escrito durante cinco años desde la rabia, pero también desde el rigor para ser capaz de vomitar todo esto.

¿Se ha quedado a gusto?

Sí. Lo publiqué, lo ha leído mucha gente y ha suscitado algún que otro debate interesante, como el del tópico de que la Transición española fue modélica, cuando no lo fue. También otros más recientes, como lo buenas que son las ONG, cuando no es así, y sobre las dudosas bondades de la responsabilidad social empresarial. En fin, me he metido en cuatro o cinco charcos importantes (risas).

Por Esther Mira

Fuente.

04
Dic
09

El polen transgénico ya contamina las mieles.

La miel que procede de Suramérica puede contener transpolen de Monsanto. Yo añadiria muchos sitios mas,por ejemplo aqui en España,es uno de los paises que mas campos de cultivo trasgenico hay.

La ingeniería genética se extiende por todas las actividades humanas, desde la agricultura a la medicina. Ahora ha llegado de pleno a las mieles. Los análisis demuestran que la mitad de los tarros que se encuentran en los supermercados contiene polen transgénico. La miel contaminada procede principalmente de Argentina y se envasa en Europa. El polen del maíz MON 810 y el de la soja Roundup Ready, ambos productos patentados por la empresa Monsanto, son inventos transgénicos que, transformados, se hallan en la miel y, por supuesto, sin que en la etiqueta aparezca ninguna advertencia. Esto ocurre tristemente con un producto que es emblema de la pureza y la alimentación natural.

El polen, recolectado por la abejas y convertido en dulce manjar a través de la acción de las enzimas digestivas del insecto, madura en la siempre activa colmena. Sin embargo, la apicultura industrial ha complicado las cosas al utilizar, a menudo más allá de lo razonable, plaguicidas, antibióticos y medicamentos de los que se hallan restos en la miel.

Además, se manipula el producto de manera agresiva, lo que destruye o altera parte de sus elementos constituyentes. Una gran parte de sus principios activos son sensibles a los incrementos de temperatura y al influjo de la luz, por lo que la miel debe ser manipulada con gran cuidado. Existen tests que valoran la calidad del producto final. Se mide, por ejemplo, la proporción de hidroximetilfurfural, un compuesto que se genera por la degradación de los azúcares cuando se someten al calor y durante el almacenaje. Un segundo indicador es la actividad de una enzima de la abeja llamada invertasa, que indica si la miel ha sido expuesta a aumentos de temperatura, así como el grado de maduración.

Por Manuel Núñez y Claudina Navarro

Descubrir la calidad:

Una de cada cinco mieles convencionales no cumple los niveles mínimos de calidad en cuanto a las proporciones de hidroximetilfurfural, invertasa y agua. Las peores no son siempre las más baratas ni las menos conocidas.

Como norma, se puede pensar que la miel producida en España o Europa, la de comercio justo y la ecológica no contienen transgénicos, aunque no es algo que se pueda garantizar absolutamente, pues depende de si en las cercanías de la colmena hay cultivos transgénicos o no.

Los análisis indican que ni siquiera nos podemos fiar de las declaraciones que hacen los fabricantes en la etiqueta. Por ejemplo, pueden asegurar que centrifugan la miel en frío cuando, en realidad, se calentó. Asimismo, se vende como miel de milflores cuando la verdad es que las abejas han tomado el polen de cultivos de oleaginosas y el resultado es un producto de sabor desagradable.

Elegir una miel:

Es importante conocer el origen

Para evitar la transgenia, hay que elegir la miel de productores artesanos o ecológicos locales, cuyo entorno nos sea conocido y esté libre de cultivos sospechosos.

Si observamos que la miel está cristalizada, es una garantía de que no ha sufrido tratamientos inconvenientes. En cambio, la miel que no cristaliza puede haber sido pasterizada, es decir, calentada por encima de los 80 ºC, lo que destruye enzimas, ácidos orgánicos y sustancias antioxidantes donde residen las propiedades salutíferas de la miel.

Para licuar la miel cristalizada en casa, se calienta al baño maría y a no más de 40 ºC.

Para preservar su calidad se almacena en un lugar fresco, oscuro y seco.

Fuente.




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